CERRANDO HERIDAS, ENFERMERAS

Cuando comencé enfermería, me sentí en el cielo. Era aquello con lo que siempre había soñado; no me pasó aquello de desencantarme por la realidad, y aunque primero es un poquito farragoso me lo tomé como los cimientos de lo que había de ser un sólido refugio, y una cuidadora competente y preparada. Santo Facebook y sus recuerdos de cada día, me dice que muchas veces me desesperé por haber perdido el h