PLANETAS

 

La vida es un conjunto de circulo concéntricos, que se cruzan y forman conjuntos, que están en cambio permanente.

A menudo los círculos pasan uno al lado del otro sin rozarse sin quiera, esto es lo más habitual. Otras, sin embargo, rozan y se acarician, para luego separarse, quizá para siempre o quizá por un tiempo.

Otros se encuentran y chocan con violencia…

Otros buscan las esquinas para huir de los demás…

Planetas diferentes, que conviven en un mismo universo que es la vida misma, planetas que arden, otros que no dejan oxigeno que respirar, otros que sin embargo no son más que prados verdes llenos de oxigeno, luz y calor. Donde los arcoiris tienen su principio y su final.

En esos planetas quiero estar yo… en uno solo, uno que ya conozco y cuyos atardeceres son luminosos y dan paso a noches con luna y estrellas llenas de paz.

Pero hay meteoritos, y otros planetas, que se empeñan en hacerme daño y en hacerme dudar de mi misma y de mi sombra.

También hay flores bellas que dicen abrazarte pero que son más carnívoras que los más fieros leones…

Quiero alejar a los malos y vivir con los únicos cuatro habitantes del planeta lleno de sol… y de arcoiris, los demás que vengan de visita, de los que acarician… de los demás, que acarician y se alejan. A ellos los quiero… a los demás que les trague una agujero negro