MI AMADO EL TORO

Aquí hay un pedacito de mí. En este pueblo, El Toro, pasé los veranos de mi infancia y de mi juventud, sigo yendo, poco, pero allí siguen mis mejores amigos. Aquí me enamoré y me desenamoré, bebí las mieles del amor y las hieles del desamor, aquí me rompí pantalones bajando por «El resbaladero», y haciendo cosas que si mis padres supieran… les hubieran dado un infarto. Aquí hice las mejores y las