Envidias, secretos y humanidad

Este blog va de enfados… si, si de enfados. Pero no os voy a relatar si estoy enojada con alguien en concreto; ni siquiera con una situación en concreto que le haya acaecido a mi persona. Para ser absolutamente sincera, estoy en un periodo tranquilo, de reflexión y de descanso físico. Pero mi situación particular, al ser un poco compleja, la dejaré para más adelante. Esta semana en mi Instagram personal

REFLEXIONES DE AMOR

Llueve, hay tormenta de septiembre, y hay un enorme aparato eléctrico. Fascina, hipnotiza, y te da ganas de correr bajo la lluvia fresca; sobre todo ahora, que la fiebre hace estragos, como cada noche en mi cuerpo. Como un arma sanadora, que limpia, que fuera capaz de llevarse el dolor por los imbornales. Un rayo es capaz de generar una energía apabullante, de causar daños, pero también de dar luz. Risto

Enseñanzas de la vida

Dolor y alegría se entremezclan en un continúo ir y venir, miedo y agotamiento los acompañan, impulso ante los nuevos retos, agotamiento máximo, ganas de vivir la vida a tope, en su mayor expresión de júbilo, y al mismo tiempo algo de temor. Pero, sobre todo, ganas de saborear la vida, de bailarla y escalarla. De vivir cada rampa como una bella excursión entre flores y con el sol acariciando tu piel; en vez

De cada lágrima, una flor.

Cuando las cosas pintan feos, la tormenta puede hacer renacer la naturaleza

Tres meses, sin escribir ni una palabra, ni en este blog, ni apenas en ninguna de mis redes sociales. El motivo es simple, no quiero transmitir mensajes que no sean amables o que no transmitan esperanza; que, por contra, reflejen desesperación, hartazgo por el dolor físico y vulnerabilidad. Además, y de forma involuntaria, e incluso yendo en contra de todas mis convicciones, durante este trimestre, me he hec

CUIDANDO AL DOLOR

Empieza este post con un poema: LA CASA DE HUÉSPEDES Este ser humano es una casa de huéspedes. Cada mañana hay recién llegados Una alegría, una depresión, una mezquindad, cierta percepción momentánea constituye un visitante inesperado ¡Acógelos y atiéndelos a todos! Aunque se trate de una multitud de penas que arrasen violentamente Todos los muebles de tu casa Aún así, trátalos a todos con respeto. P