BODAS REALES Y BODAS DE VERDAD

1969
Un pueblito pequeño, del alto Palancia… 1000 habitantes en aquellos años… no llegará a 300 hoy en día. El Toro.
Mis progenitores
Agosto, cinco días cocinando el gran banquete, co-ci-nan-do… madres y hermanas de los contrayentes, padres y hermanos preparando las mesas y sillas.. en el ayuntamiento- salón de banquetes del pueblo… en aquella época la paabra catering no se conocía.
Un autocar de la guerra que sale de Valencia a las 6 de la mañana para recorrer cien kilómetros en cinco horas…
Un amiguete haciendo las fotografías, un amigo de los de siempre, y aunque no se pueda decir muy lato de los de para siempre.
Doscientos invitados, eso si…porque en esa época se invitaba a todo el pueblo que quisiera.
Invitaciones, tarjetones…. ¿y eso que es?, solo la nobleza de las capitales de provincia, hacía esas cosas tan chic.
Ni calesa ni Rolls, que que para recorrer trescientos metros (que la novia, vivía en centro de la población) no hacía falta y además los ya desposados volvieron a la capital en el mismo autocar de los invitados.
No era abadía sino parroquia, pero muy bonita, que a nosotros nos casó allí el mismo sacerdote (que a ver quién puede decir que los ha casado el mismo párroco que a sus estimados progenitores)
Pero ellos no paralizaron ni una provincia, ni país, y no digamos continente ni mucho menos al mundo entero… y su boda fue seguro, igual de bonita, pero ellos eran.. los príncipes de su casa.
La boda de Guillermo y Catalina ha sido preciosa, cada uno a su nivel, oye, que cada uno puede hacer lo que quiera o lo que pueda, yo ahí no entro, y cada uno puede invertir su tiempo viendo las bodas que quiera o que pueda, y a esta, como a la de nuestros príncipes estaba invitado el mundo entero… incluso han habido reuniones de amigos y millones de comentarios en las redes 2.0… Pues olé con las bodas, si señor. Las bodas reales del siglo 21, con perfil de Facebook, y Twitter
Pero, aunque Catalina y su hermana estaban realmente bonitas, estas bodas sirven para mostrar el lado más… hortera de uno…
Para empezar, yo si en una invitación me dicen como he de vestirme no voy a la susodicha ceremonia… por principios pero ni aquí, ni en la Gran Bretaña, que eso me lo dejó de decir mi padre a los… (no, espera que todavía a veces me lo dice), y si voy, yo voy ¿vestida como un steack tartar?
Esta boda no hace más que darme la razón sobre aquel post titulado «El trabajo que supone ser pija» porque me vais a perdonar pero… para elegir esto hace falta mucha imaginación, mucho mal gusto, mucho trabajo para encontrarlo y muy poca vergüenza. Mi madre y sus invitadas con delantal o sin el iban muchísimo mas guapas que la hija del duque del jamón de York, que no se si era amiga de la princesa esta de la Guerra de las Galaxias, o es que realmente su estilista la odia. Por eso, yo, por si acaso, no tengo estilista

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