¿¿CÓMO SE PUEDE ECHAR DE MENOS UN HOSPITAL??

Eso es lo que me pregunta la gente, mirándome como si estuviera hablando con una loca…
Y si… lo reconozco, echó de menos, echaré siempre de menos el Hospital La Fe, si, ese horrible y enorme complejo hospitalario situado en la avenida Campanar…, en Valencia. Y es que allí he nacido varias veces…
La primera no.., esa lo hice en la clínica de La Cigüeña (lo que ahora, por si no conocéis mucho la ciudad, es la Conselleria de Bienestar Social, en la Alameda), pero mi padre, viendo que me pasaba lo mismo que se llevó a mi hermano, me cogió y se me llevó junto a su hermana (gracias tía, por estar ahí en ese difícil trance y en tantos otros)
Pero todas las demás, que han sido muchas, he nacido y vuelto a nacer, en ese hospital.
He pasado muy malos ratos allí (nadie va a pasarlo bien), pero he conocido a maravillosos profesionales, que me han seguido y me siguen… he pasado tantas horas allí que creo que he pisado cada edificio, cada planta, casi cada servicio de ese hospital…
Al personal de Neonatologia, donde una doctora innombrable, me dio pasaporte antes de hora, pero como soy de natural puñetero, pues aqui sigo, por llevarle la contraria; donde «me conoció» la que sería mi suegra… (que hay que ver casualidades).

He conocido a gente maravillosa (y también odiosa y a pésimos profesionales) en el antiguo y bien amado servicio de Hematologia, en el Banco de Sangre, a todas las ATS pero en especial, a mi querida y siempre recordada Amparo Zanon, que tantas veces me salvó, que tanta prisa se dió cuando veía mi nombre en los volantes…, a las ATS de toma de muestras de pediatría, al servicio de endocrinologia pediatría, y mi querido Dr Albiach, que años después todavía me saluda cuando le veo por la calle…

Y cuando el doctor Aznar, que en su día me diagnóstico y me salvó la vida, y luego me la fastidio al crear el servicio hecho a su medida y gloria, referencia nacional, de Coagulopatías Congénitas, dónde llevo desde mis ocho años y dónde tengo a una familia, que ahora, en el nuevo hospital se divorcia… MªAngeles (ambas), Rafa, Concha, Amparo, Isabel, Felipe (porque no), Dr Lorenzo, Nino y Ana… Dios he pasado tantas y tantas horas allí que parece mi segundo hogar, y siempre tienes palabras cariñosas, servicio y atención…
Pues si, todo eso y muchísimo más, que no cabría aquí ni en «Los Episodios Nacionales», ocurrió en ese conjunto feo y destartalado de edificios, declaraciones de amor, sonrisas y lagrimas… que forman parte de mi existencia, de forma indivisible, porque sin ese hospital yo no existiría…
Y todo eso jamás se repetirá por  mi nuevo y moderno que sea La Nueva Fe, pues miren, yo prefiero la fe de toda la vida…

Y digo yo…si algo va bien..¿por qué lo arreglan?