DICOTOMÍA

Una variable dicotómica es una variable cualitativa que solo puede tomar un valor o su contrario; y que por tanto, no pueden existir ambos valores en la misma. Estadísticamente además, no permite excesivos análisis porque solo puede comparar un grupo con su contrario. Util, pero no decisiva.

En la vida real, la que transcurre fuera de la fría analítica estadística; las variables dicotómicas son más difusas, sobre todo en el campo emocional o en el de las decisiones, en cualquier campo que afecta al cerebro y al corazón, nunca existe la dicotomía.

Respecto de la literalidad del término, se define como la división de un objeto o concepto en dos partes complementarias pero separadas. La palabra dicotomía deriva del griego dichotomía que se refiere a la división de algo en partes iguales. Se compone del prefijo dis– que indica dos, el verbo temnein que significa cortar y el sufijo –ía que impone cualidad.

Entre los sinónimos de dicotomía se encuentra: separación, bifurcación, división, oposición, fragmentación, segmentación.

En los últimos meses, la dicotomía es la única constante en mi vida, paradójico, realmente. Eso no es agradable para mí que siempre he tenido a gala ser fuerte, decidida, ambiciosa y buena persona. Sobre todo decidida…

Quizá sea el aislamiento, la separación forzada a la que nos hemos visto sometidos estos meses, la distancia social, el verme apartada de las personas importantes para mí; la tensión de trabajar en estos tiempos… y una ligera tristeza que me acompaña allá donde voy. Tristeza, desidia, y soledad… y lo que más me inquieta, pocas ganas de hacer casi nada.

Pero, ¿sabéis? Nada de lo anterior importa si te tomas la dicotomía como algo bueno. Si se toma el cambio como algo bueno, las opciones como palancas para mejorar, puedes sacar muchas cosas positivas. Nada se mueve sin cambios, te dejas arrastrar por lo cotidiano y vives anestesiada por tu propia vida. Incluso si esa vida como la mía, es esencialmente buena; hay que agitarla de vez en cuando.

Tengo una vida llena de amigos, de personas hogar y familia elegida. Y a veces, tener las cosas tan seguras, te hace ser demasiado exigente y tal vez sentirte sola si las personas a las que quieres tienen otras cosas que hacer, sin que ello signifique que te quieran menos. Tu misma tienes mil cosas que hacer… y a veces, más a menudo de lo que pretendes reconocer, tampoco llegas a todo.

Eso… lejos de hacerte sentir mal; tiene que hacerte replantear las cosas y agradecer tener a la gente que tienes, entenderlas mejor y quererlas más. Descubrir a nuevas personas y tal vez, solo tal vez, replantearte algunas relaciones. Pero sin duda, las catarsis hacen que aprecies más aun lo que tienes.

Exigir demasiado te hace aprender a resituar filias y fobias… y yo amo a mis amigos con sus defectos y sus innumerables virtudes. Gracias a todos por quererme… y si no… buena suerte porque siempre os guardo en mi corazón.

Crecer significa saber cambiar de maceta… pero hay que aceptar que la gente lo haga; al igual que tu… todos tenemos derecho a florecer de la mejor manera. Será egoísta aquel que deje de «regar» la amistad porque no le guste la nueva maceta; la nueva forma de entender la vida y de vivirla, de sus amigos, porque no entienda sus decisiones, o exija exclusividad. La amistad entiende de generosidad y nunca de exigencia.

A veces también, por información que luego se incumple, por expectativas fundadas… te haces un planteamiento laboral que por diversas razones no se cumple.., te enfadas y te frustras. Pero… si te paras a observar seguro que logras superar los escollos e incluso la mezquindad, para buscar la parte buena de las cosas.

Este verano las circunstancias me han alejado de mis pueblitos… pero algún día volveré… porque los amo mucho, y al equipo también.

Y ahora he encontrado en mi viejo hogar a unos muy buenos compañeros. Los que lo fueron en la primera etapa… lo son más aun en la segunda. También de los malos aprendo…

Y las expectativas académicas… también habrá que seguir luchandolas… porque viniéndote abajo nada consigues; con tesón, dedicación y una sonrisa… puedes lograrlo por muy largo que te parezca el camino.

En definitiva… aunque a veces me sienta triste o alegre, animosa o desesperada, vaga o hiperactiva… siempre ha de ganar en mí la actitud positiva, porque de la negativa nada se consigue más allá de lagrimas amargas. Por tanto y más allá de cualquier dicotomía, voy a levantar el vuelo y a luchar por mis sueños; lo contrario es desperdiciar nuestro precioso tiempo en luchas contra ti misma, que no conducen a nada.

Disfruta la vida, la amistad pausada, el trabajo y el amor (gracias), la adolescencia de tus hijos, las vidas ocupadas de tus personas hogar, la senectud de tus familiares o cualquier cosa que rodee tu vida, porque todo ello hace de tu vida lo maravillosa que es si te paras a observarla con el corazón abierto.

La dicotomía existe, simplemente eres tu el que decide a que valor de la variable le das más peso en tu vida.

Mientras tanto sigamos disfrutando de los abrazos perdidos y reencontrados, de las oportunidades que venían disfrazadas de mala suerte… en definitiva… de la vida real, con sus luces y sus sombras… Mi vida, pese a lo que puede pareces, tiene más luces que oscuridad.