PARA ENFERMEROS DE CAMA…

Esta ha sido una semana de enormes contrastes

Por una parte ha sido mala, porque he tenido que decir que no a un contrato, el primero, por problemas de salud. La buena noticia es que ese está a punto de terminar… en tres o cuatro meses… lo cual hace que todo merezca la pena.

Ha sido una semana de nervios, pero que ha acabado con una buena solución a un problema… en mi trabajo original… en el de cuna.

Ha sido una semana en la que me han mandado un correo electrónico que me confirma mi primer trabajito académico a partir de septiembre.

Ha sido una semana en la que se ha acabado la temporada en la shanga de meditación… y eso me pone un poco melancólica.

Y ha sido la semana, en la que mi profesor, mi ya compañero, y que, empieza a ser amigo; me ha confiado sus escritos y me ha permitido incluso, la gracia de compartirlos con vosotros.

Él me enseñó muchas cosas: mi amor por el paciente, el amor a la profesión, como se puede experimentar pasión absoluta por temas de la más diversa índole; incluso escatológica, me guió hacia la pasión por los cuidados paliativos, por las revisiones bibliográficas, y por todo aquello que toca. Porque transmite amor, y pasión por esta maravillosa profesión. Es capaz de hacer divertido un registro de fluidos; y capaz de hacerte llorar un viernes por la tarde, con un documental sobre la ELA.

Porque él me enseñó que todo… todo lo que le pasa a un paciente es importante… y todos los aspectos de la enfermería son importantes y hay que vivirlos con pasión. Me ha enseñado quienes son Lazarus y Folkman. Me ha enseñado que hay que ir de cara con la muerte, porque es esencial para un buen trato al paciente…

Ama tanto todo lo que hace que fue capaz de aprender a pronunciar Mindfulness y a saber en que consistía, solo porque a la loca de su alumna se le metió entre ceja y ceja que quería hacer un TFG sobre ello.

Quique.. gracias por enseñarme tanto… para mí eres un enorme ejemplo sobre lo que es amor por nuestra profesión

Y sin más os dejo con la primera parte de sus palabras, que a todos los que amamos esta profesión os encantarán tanto como a mi.

Gracias Quique por estas palabras, por tu sencillez y por corazón de oro.

UCI. EL LIBRO DE LOS PACIENTES,

                                   …NUESTRO LIBRO

Sí, así se llama. Está hecho por pacientes. Bueno, aunque quizá lo que no está es escrito por pacientes. Pero… no… solo de manera directa, por que de forma indirecta sí, ya que está hecho por un enfermero poco estudioso que de lo que más aprendió fue de ellos, de esas personas que, por convencionalismo, llamamos pacientes, o mejor dicho Pacientes, pero que somos todos. Es decir, que realmente sí que está hecho y escrito por Pacientes.

Ahora, lo que también está hecho es para los profesionales que cuidan…y como no, para los pacientes también, porque, ya veréis… no somos tan diferentes.

Esta historia no empieza, ni acaba. Ni es la historia de tal o de cual. No es la historia de un Paciente. Por que cuando Juan o Berta o Lola, Antonio, Guillermo, Sandra, Martín, Francisca, José o Mª José, por decir solo algunos, murieron…algo dejaron. No solo en sus casas, sus hijos, hermanos, padres, amigos, trabajo o mundo, también aquí. En esta habitación. La UCI 109 de un Hospital cualquiera de cualquier lugar.

Y esta historia no se hace. Ya está hecha. La hicieron todos ellos. Y muchos más. No ahora. Siempre.

Pero se repite y se repite, porque lo que ellos pensaron o intentaron decir, o incluso dijeron, o mantuvieron hasta el final, no siempre fue escuchado, o si fue escuchado no siempre fue sentido, o si fue escuchado y sentido no se tuvieron las herramientas necesarias, y si se tuvieron, de alguna manera, no fue posible hacerlo.

Y cada uno de nosotros, si entramos en esa habitación, con ganas de sentir, inhalando el aire, ni fuerte ni despacio sino tranquila y conscientemente, volveremos a escribir la historia de nuevo, pero de otra forma. La nuestra. Con nuestras palabras, con nuestras acciones, con nuestras proyecciones, con nuestras posibilidades, con nuestros ánimos, acompañando, cerca, entendiendo, aceptando, implementando, respetando, informando, teniendo, siendo…

Así, nuestra habitación, la 109, simplemente nos cuenta lo que le contaron otros. Los que allí estuvieron. Lo que desearon que el mundo, aunque ya lo sabemos y lo supimos entonces, y ahora, y después, quieren que lo volvamos  a saber…y a sentir que lo sabemos.

y claro. El que entra en la habitación puede hacerlo como invitado, como inquilino o como profesional. Y todos son importantes. Y todos tienen sus pensamientos, que acabarán impregnando las paredes del cubículo.

y…los pensamientos son tan dispares, pero tan ricos…y tan ciertos  que, por ejemplo, es casi imposible no verlos reflejados en los pensamientos ambivalentes de Paloma hacia sus cuidadores,

 

            CAPÍTULO 1: LA IDENTIFICACIÓN:

 

NO Y SÍ … ¿O SÍ Y NO?

No porque tu no estás enfermo, y si por que lo estarás

No porque no tienes dolor, y si por que me entiendes

No porque estás cuerdo, y si porque me aceptas

No porque vives, y si porque me ayudas a morir

No porque no sangras, y si por que no te vas

No porque aún tienes armas, y si por que me defiendes

No por que no buscas, y si por que encontrarás

No por que niegas, y si por que eres real

No por que sabes, y si por que compartes

No por que si…y si ¿Por qué no?

No por que lo que es si, sí llegará a ser no

… por eso tú no eres yo, pero sí eres como yo.

 

Y los miedos son tan comunes, por lo frecuentes solo. Por que en realidad hay muchos miedos, y no siempre son tan reconocibles como el miedo a la muerte por el que creemos que pasan todos los pacientes… aunque, quien sabe, puede que no sea así.

En seguida, la habitación nos devuelve una historia, un pensamiento. El de Julián. Hombre fornido y bragado, en la vida y en la enfermedad, cuyo miedo más grande y a la vez su mayor satisfacción estaba en los asuntos más sorprendentes.

 

CAPÍTULO 2: LA CONFIDENCIALIDAD:

 

MI CAJA DE SECRETOS:

            Qué curioso…nuestro mundo

Hoy, solo hoy, un día cualquiera, he sabido que mi vecino ha tenido un desliz…con la panadera.

Hoy, solo hoy, un día cualquiera, que tengo dos primos… en otra ciudad.

Hoy, solo hoy, un día cualquiera, que María, de 16, ha abortado.

Hoy, solo hoy, un día cualquiera, que el hijo de Luisa no era de Pepe.

Hoy, solo hoy, un día cualquiera, que Alberto es homosexual y Ángela también.

Hoy, solo hoy, un día cualquiera, que Marcos y Feli se ven a escondidas. A escondidas de Marta y Andrés.

Hoy, solo hoy, un día cualquiera, que me mienten sobre mi enfermedad

Hoy, solo hoy, un día cualquiera, que todo lo de Álvaro fue por herencia

Hoy, solo hoy, un día cualquiera, que pegabas a los niños, y otras cosas

Hoy, solo hoy, un día cualquiera, que tienes una enfermedad

Hoy, solo hoy, un día cualquiera, lo que pasó segundo a segundo.

Y aquí estoy yo. Muriendo. Contándole cosas a mi enfermera. Cosas de mi vida. Mis cosas. Secretos. Los más profundos. Sobre mis relaciones, sobre mis deseos, sobre lo que quiero, sobre a quien quiero. Mis faltas. Mis debilidades.

Toda esa información podría correr como la pólvora y, así es nuestra cultura, hacerse cada segundo más grande.

Hoy, solo hoy, un día cualquiera, podríais en un instante saber todo lo que siempre he mantenido en mi puño. Lo que habría dado la vida por ocultar.

Pero no tengo miedo. De esto no.

Por que mi enfermera tiene mis secretos… pero son mío

por que ahora puedo decir que ella es mi caja de secretos.

Quique

 

Espero que hayáis disfrutado de ellas tanto como yo…

 

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