MANUAL PARA LA FELICIDAD

Eres lo que piensas y en lo que piensas te convertirás, esta frase que oí no se bien ni cuando ni dónde es una gran verdad, sin duda. Como también lo que dijo Bernabé Tierno, esta mañana en la radio, las cosas te irán bien si piensas que lo harán y luchas por conseguirlas. Si piensas que fracasarás lo harás, si piensas que triunfarás lo harás, antes o después.
Hay que aprender a encajar bofetadas, a restar los saques del contrario, aunque te parezca que van a ser saques directos, a luchar contra los gigantes que pretendan aplastarte. Si te piensas un perdedor, lo serás, seguro.
Fijaos sino, en Rafa Nadal vs. Novak Djokovic, en la final del US OPEN, los que nos quedamos viendo el partido, mediado el segundo set, estuvimos a punto de irnos a dormir… yo no, yo vi esa furia en sus ojos, y me quedé. Me dije, ahí está el campeón y va a salir. Salió, vaya que si salió. Hizo un tercer set de los que hacen historia. Es cierto, perdió el partido, pero para mí lo ganó. Porque dio todo lo que puede dar una persona, más allá incluso, no se rindió. Y perdió, porque Novak paró el partido por una lesión muy «oportuna». Nadal merecía un quinto set, eso hubiera sido lo deportivo, lo bonito. Novak no se lo permitió, ni sus isquiotibiales, que al enfriarse, se «rompieron». Aun así lo intentó, Otro hubiera tirado la raqueta. De hecho, otro hubiera tirado la raqueta mediado el segundo set. Al día siguiente, se sobrepuso de su derrota y fue a defender a nuestro país en la Copa Davis. Con un par de…
Yo quiero ser Nadal en la vida diaria.
La vida me ha metido un gol… es cierto, pero no por ello doy por perdido el partido.
Las ilusiones que se persiguen, acaban por cumplirse, sin cejar en tu empeño. Un amigo y yo, conseguimos a nuestras respectivas parejas, a base de no rendirnos jamás, y ahora, ambos, somos felices con ellas. Más de mil veces estuve yo a punto de tirar la toalla, pero finalmente lo logré. Estoy con la persona más buena del mundo.
Piensáte triunfador, aprieta los dientes si te duele, nunca pienses que el barco se hunde y concentra todas tus fuerzas en achicar el agua, y en tapar la fuga, esto es, piensa en como rescatar el barco y no en como salir huyendo.
Si te duele la cabeza, tomate una aspirina y sigue adelante con tu vida. Si te dan una pésima noticia, que ha dado al traste con una gran ilusión, párate un momento, lámete las heridas, y piensa en la nueva forma de conseguir la meta, aunque para ello tengas que apretar los dientes, aunque tengas que sacrificar cosas divertidas… al final merece la pena.
Hay otro estudio de esos absurdos, de no se que psicólogos y neurólogos de una universidad inglesa que habla de la plasticidad del cerebro humano, y que sostiene que los pensamientos van mas rapidamente hacia donde sueles situarte más a menudo, en la parte triste o feliz del cerebro. Es decir, ante cualquier estímulo, si normalmente utilizas la parte derecha o alegre, o la izquierda o triste. Afirman, también, que el uso de una o de otra parte se puede ejercitar, obstaculizando conscientemente los pensamientos negativos. Bien, particularmente soy bastante escéptica, pero bienvenido sea si trae felicidad.

El camino hacia la felicidad, solo lo puede construir el caminante, haciendo de los obstáculos un acicate, una razón para seguir…
Por ejemplo, yo, torpe de naturaleza, entendiendo que nunca podré ser equilibrista ni malabarista, ni gimnasta ni ciclista, tal vez algún día, practicando pueda ser artista de la palabra escrita.
¿Qué alguien no te quiere como eres? Bien, mira a tu alrededor y descubrirás a aquellos que si que lo hacen, no importa si son muchos o pocos, lo importante es que sus sentimientos sean reales. Cualquier cosa tiene su cara y su cruz, dale la vuelta a la moneda que te tocó, y busca la parte positiva.
La vida es, en efecto un camino lleno de escollos, pero también por eso es una maravillosa aventura ¿o es que acaso no son mortalmente aburridas las autopistas rectas de cuatro carriles? Un rato vale, pero al final te adormeces al volante.
Y nunca dejes de fijarte nuevas metas, nunca te acomodes ni te conformes, porque esto es como ir a por el empate o el aprobado raso, que pierdes o suspendes, seguro.
Los desafíos, son la sal de la vida, y los mayores desafíos son aquellos que te obligan a ser mejor persona, a no dejarte arrastrar por la ira o por el rencor, ni por la envidia… eres lo que piensas y en lo que piensas te convertirás. Piensa en la felicidad, piensa en lo que te hace feliz. Utiliza los obstáculos como escalones para conseguir lo que quieres ¿no se construyeron acaso las pirámides con piedras? Talla las que que encuentres en el camino y construye en castillo
…Amén

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